Eso dice una cancion de Lila Downs, que suena mientras te escribo. Y que mejor titulo para recordar todo eso que llevamos con nosotros mientras vamos por la vida.
Hoy te escribo desde Sao Paulo (aunque el dia ya se acabo aqui, yo sigo con el horario de Montreal), ya que vine al Primer Encuentro Latinoamericano del World Cafe, asi como a un curso de Liderazgo Conversacional. Estoy aprendiendo muchas cosas, pero me encuentro fisica y emocionalmente cansada. Como sabras, acabo de iniciar mi maestria en Intervencion en Sistemas Humanos y la tarea de conseguir un cliente para Metodos de Consultoria esta probando ser agotadora.
Por otra parte, tantos dias en Brasil, platicando con brasilenios hace que el esfuerzo de entender portugues rinda frutos, lo que me llena de gusto. Ademas, tuve la oportunidad de conocer personas maravillosas, que me hacen pensar que mejorar el mundo no solo es posible, sino inminente. Veo que hay tantas personas comprometidas con el cambio, la igualdad, la honestidad y el amor, que no puedo hacer menos que sentirme honrada de compartir la mesa y el trabajo con ellas.
Ahora que mi proyecto principal, la maestria, ya esta encaminado, puedo empezar a dedicar mas tiempo a otros. Por lo pronto, ya di lo que la guardiana del espiritu del World Cafe recomienda: el siguiente paso minimo y elegante. Ahora, solo me queda lo que dice Beatriz, otra guardiana brasilenia del World Cafe: la urgencia, hay que ir, e ir ahora, porque el tiempo se va.
Solo me queda mandarte un beso y decirte que te sigo extraniando. El vacio que dejaste no lo llena nada, pero la busqueda de ese paliativo me ha permitido encontrar personas maravillosas.
Feliz cumpleanios Abuelito!
26 de enero de 2011
15 de enero de 2011
Peter's Laws
Peter Diamandis’ Laws for Life
Peter’s Laws ™
The Creed of the persistent and passionate mind
1. If anything can go wrong, Fix It!!… To hell with Murphy!
2. When given a choice… Take Both!!
3. Multiple projects lead to multiple successes.
4. Start at the top then work your way up.
5. Do it by the book… but be the author!
6. When forced to compromise, ask for more.
7. If it’s worth doing, it’s got to be done right now.
8. If you can’t win, change the rules.
9. If you can’t change the rules, then ignore them.
10. Perfection is not optional.
11. When faced without a challenge, make one.
12. “No” simply means begin again at one level higher
13. Don’t walk when you can run.
14. Bureaucracy is a challenge to be conquered with a righteous attitude, a tolerance for stupidity, and a bulldozer when necessary.
15. When in doubt: THINK!
16. Patience is a virtue, but persistence to the point of success is a blessing.
17. The squeaky wheel gets replaced.
18. The faster you move, the slower time passes, the longer you live.
19. The best way to predict the future is to create it yourself!
20. The ratio of something to nothing is infinite.
21. You get what you incentivize.
22. If you think it is impossible, then it is… for you.
23. An expert is someone who can tell you exactly how it can’t be done.
24. The day before something is a breakthrough it’s a crazy idea.
25. If it were easy it would have been done already.
26. Without a target you’ll miss it every time.
27. Bullshit walks, hardware talks.
28. A crisis is a terrible thing to waste.
29. The world’s most precious resource is the passionate and committed human mind.
30. If you can’t measure it, you can’t improve it.
Peter’s Laws ™
The Creed of the persistent and passionate mind
1. If anything can go wrong, Fix It!!… To hell with Murphy!
2. When given a choice… Take Both!!
3. Multiple projects lead to multiple successes.
4. Start at the top then work your way up.
5. Do it by the book… but be the author!
6. When forced to compromise, ask for more.
7. If it’s worth doing, it’s got to be done right now.
8. If you can’t win, change the rules.
9. If you can’t change the rules, then ignore them.
10. Perfection is not optional.
11. When faced without a challenge, make one.
12. “No” simply means begin again at one level higher
13. Don’t walk when you can run.
14. Bureaucracy is a challenge to be conquered with a righteous attitude, a tolerance for stupidity, and a bulldozer when necessary.
15. When in doubt: THINK!
16. Patience is a virtue, but persistence to the point of success is a blessing.
17. The squeaky wheel gets replaced.
18. The faster you move, the slower time passes, the longer you live.
19. The best way to predict the future is to create it yourself!
20. The ratio of something to nothing is infinite.
21. You get what you incentivize.
22. If you think it is impossible, then it is… for you.
23. An expert is someone who can tell you exactly how it can’t be done.
24. The day before something is a breakthrough it’s a crazy idea.
25. If it were easy it would have been done already.
26. Without a target you’ll miss it every time.
27. Bullshit walks, hardware talks.
28. A crisis is a terrible thing to waste.
29. The world’s most precious resource is the passionate and committed human mind.
30. If you can’t measure it, you can’t improve it.
26 de agosto de 2010
Triunfar en la vida
¿De verdad quieres triunfar en la vida? Solo si quieres el triunfo tanto como anhelas respirar.
16 de agosto de 2010
Completa corrupción - por Juan Enriquez
¿Cómo sabe uno si está podrida sólo una parte de la sociedad o la sociedad completa? Pues escuchando y entendiendo lo que dice Roberto Saviano en su brutal libro "Gomorra".
Uno se acostumbra a leer sobre violencia. Más torturados, descabezados, mutilados, desaparecidos. Pero hay violencia con lógica y sin fin y hay violencia que se detiene por cansancio. Y es importante distinguir. Una refleja un cáncer que ataca a la sociedad y la otra es reflejo de una sociedad sin futuro ni remedio.
Quizás no haya, entre todos los ejemplos de brutalidad que describe Saviano, ejemplo más duro que el de Pasquale. Precisamente porque no hay violencia. Resulta que las mafias del sur de Italia han penetrado a fondo el mercado de la alta moda. Producen, en fábricas donde pagan una miseria, gran parte de las más finas exportaciones. Y al mismo tiempo tienen mecanismos para distribuir por doquier droga. Paquete tras paquete llega a las más caras boutiques del mundo, de las cuales también a menudo son dueños los mafiosos. Y como dicen por acá en Mexicalpan, hacen "triple play". Venden ropa muy cara. Distribuyen droga. Lavan dinero.
Y en medio de esta aceitada máquina trabajaba Pasquale. Sobrevivía en su pueblo natal con poco más que su orgullo y numerosa familia. Cada semana le traían las más finas telas y diseños. Y le exigían perfección. Y Pasquale entregaba. Sabía exactamente cómo cortar para que la vestimenta quedara como guante perfecto. Modificaba cortes para acomodar ligeras diferencias en simetría. Criticaba a otros sastres por no saber esconder costuras, por no saber integrar materiales, por no cuidar mínimos detalles. Sabía y practicaba a la perfección su oficio. Hasta que un día prendió la televisión y se quedó atónito y mudo.
En la ceremonia de los Óscares caminaba una de las actrices más famosas del planeta, Angelina Jolie (en la película la actriz era Scarlett Johansson) . Y la Jolie llevaba puesto un hermoso vestido blanco. Vestido fabricado de la nada por Pasquale. Hasta ese momento Pasquale no tenía idea de a donde habían acabado sus creaciones. Sólo sabía que cortaba y cosía mejor que cualquiera que conociera. Pero no tenía idea de que era primus inter pares en cuanto a habilidad. Y ahora, al ver a la Jolie, Pasquale recordaba cómo había fabricado ese precioso vestido pensando en cada músculo, cada hueso, el cuerpo entero que ahora veía por televisión.
Sus mafiosos jefes sólo le habían dicho que la prenda acabaría en América. Sabían perfectamente para quién era. Pero nunca le habían dicho a Pasquale lo importantes que eran sus creaciones.
Su reacción no fue orgullo. Fue absoluta y fulminante furia. Nadie le había dado las gracias. Millones de dólares de creaciones a cambio de 600 euros por mes y ningún reconocimiento. Nunca se había sentido tan solo. A nadie le podía decir, explicar, presumir. Y al sentirse absolutamente sin poder ni futuro decidió tirar todo. Salió enfurecido a hablar con uno de los jefes de la Mafia. Lo que pidió fue sencillo. "Quiero cambiar de trabajo". Y se lo otorgaron.
Lo pusieron a cargar y descargar cajas. A manejar camiones. Hasta que sus finas manos se llenaron de callos. Hasta que llegaron los constantes calambres y la artritis. Y fue así como el sastre más talentoso de Europa nunca corto o cosió de nuevo. Porque la mafia no quiso, porque él no quiso, porque no había otra opción que perseguir en su país.
Y para mí éste es perfecto ejemplo de la corrupción más absoluta de una sociedad. No sólo es que existan mafias de drogas y violencia por doquier. No sólo la compra de votos y la protección de los corruptos. No sólo el que casi todo gobierno local y estatal esté infiltrado. No sólo es que todo concurso de obra pública esté podrido y que casi todo negocio de basura, cemento, bebida, centro comercial, construcción y hotelería esté controlado.
No, la corrupción completa y absoluta de una sociedad ocurre cuando no hay esperanza alguna de que los mejores, los más talentosos, los más trabajadores puedan ser reconocidos. De que tengan opciones y futuro. De que se vuelvan modelos para que entre los jóvenes haya alguna esperanza.
Pero al no haber más opción que crimen, corrupción, esclavitud y violencia, al no poder ejercer en casa talento, pues se mata todo sueño posible. Y entonces sí... la sociedad no tiene esperanza alguna. La corrupción es completa y no hay remedio.
Por eso es esencial que quien ame a México lea el libro de Saviano y entienda lo que estamos viviendo. Lo que hay que evitar. Por eso es tan importante no sólo detener a los directamente involucrados en el narco, sino también a tanto cómplice en gobiernos de todo nivel y partido, y también detener a tanto empresario que usa la corrupción y el monopolio para matar sueños.
Uno se acostumbra a leer sobre violencia. Más torturados, descabezados, mutilados, desaparecidos. Pero hay violencia con lógica y sin fin y hay violencia que se detiene por cansancio. Y es importante distinguir. Una refleja un cáncer que ataca a la sociedad y la otra es reflejo de una sociedad sin futuro ni remedio.
Quizás no haya, entre todos los ejemplos de brutalidad que describe Saviano, ejemplo más duro que el de Pasquale. Precisamente porque no hay violencia. Resulta que las mafias del sur de Italia han penetrado a fondo el mercado de la alta moda. Producen, en fábricas donde pagan una miseria, gran parte de las más finas exportaciones. Y al mismo tiempo tienen mecanismos para distribuir por doquier droga. Paquete tras paquete llega a las más caras boutiques del mundo, de las cuales también a menudo son dueños los mafiosos. Y como dicen por acá en Mexicalpan, hacen "triple play". Venden ropa muy cara. Distribuyen droga. Lavan dinero.
Y en medio de esta aceitada máquina trabajaba Pasquale. Sobrevivía en su pueblo natal con poco más que su orgullo y numerosa familia. Cada semana le traían las más finas telas y diseños. Y le exigían perfección. Y Pasquale entregaba. Sabía exactamente cómo cortar para que la vestimenta quedara como guante perfecto. Modificaba cortes para acomodar ligeras diferencias en simetría. Criticaba a otros sastres por no saber esconder costuras, por no saber integrar materiales, por no cuidar mínimos detalles. Sabía y practicaba a la perfección su oficio. Hasta que un día prendió la televisión y se quedó atónito y mudo.
En la ceremonia de los Óscares caminaba una de las actrices más famosas del planeta, Angelina Jolie (en la película la actriz era Scarlett Johansson) . Y la Jolie llevaba puesto un hermoso vestido blanco. Vestido fabricado de la nada por Pasquale. Hasta ese momento Pasquale no tenía idea de a donde habían acabado sus creaciones. Sólo sabía que cortaba y cosía mejor que cualquiera que conociera. Pero no tenía idea de que era primus inter pares en cuanto a habilidad. Y ahora, al ver a la Jolie, Pasquale recordaba cómo había fabricado ese precioso vestido pensando en cada músculo, cada hueso, el cuerpo entero que ahora veía por televisión.
Sus mafiosos jefes sólo le habían dicho que la prenda acabaría en América. Sabían perfectamente para quién era. Pero nunca le habían dicho a Pasquale lo importantes que eran sus creaciones.
Su reacción no fue orgullo. Fue absoluta y fulminante furia. Nadie le había dado las gracias. Millones de dólares de creaciones a cambio de 600 euros por mes y ningún reconocimiento. Nunca se había sentido tan solo. A nadie le podía decir, explicar, presumir. Y al sentirse absolutamente sin poder ni futuro decidió tirar todo. Salió enfurecido a hablar con uno de los jefes de la Mafia. Lo que pidió fue sencillo. "Quiero cambiar de trabajo". Y se lo otorgaron.
Lo pusieron a cargar y descargar cajas. A manejar camiones. Hasta que sus finas manos se llenaron de callos. Hasta que llegaron los constantes calambres y la artritis. Y fue así como el sastre más talentoso de Europa nunca corto o cosió de nuevo. Porque la mafia no quiso, porque él no quiso, porque no había otra opción que perseguir en su país.
Y para mí éste es perfecto ejemplo de la corrupción más absoluta de una sociedad. No sólo es que existan mafias de drogas y violencia por doquier. No sólo la compra de votos y la protección de los corruptos. No sólo el que casi todo gobierno local y estatal esté infiltrado. No sólo es que todo concurso de obra pública esté podrido y que casi todo negocio de basura, cemento, bebida, centro comercial, construcción y hotelería esté controlado.
No, la corrupción completa y absoluta de una sociedad ocurre cuando no hay esperanza alguna de que los mejores, los más talentosos, los más trabajadores puedan ser reconocidos. De que tengan opciones y futuro. De que se vuelvan modelos para que entre los jóvenes haya alguna esperanza.
Pero al no haber más opción que crimen, corrupción, esclavitud y violencia, al no poder ejercer en casa talento, pues se mata todo sueño posible. Y entonces sí... la sociedad no tiene esperanza alguna. La corrupción es completa y no hay remedio.
Por eso es esencial que quien ame a México lea el libro de Saviano y entienda lo que estamos viviendo. Lo que hay que evitar. Por eso es tan importante no sólo detener a los directamente involucrados en el narco, sino también a tanto cómplice en gobiernos de todo nivel y partido, y también detener a tanto empresario que usa la corrupción y el monopolio para matar sueños.
22 de junio de 2010
Pensar en el cliente

No deja de extrañarme cómo por ahorrarse unos cuantos pesos (o dólares en este caso) la gente deja de pensar en el usuario final de las cosas que se producen.
Hoy después de complicarme la mañana gracias a un maldito enchufe, quisiera compartir esta reflexión con ustedes.
Todos usamos múltiples aparatos a lo largo del día. Veo al fondo de mi escritorio (ya que mi marido tuvo a bien ponerme una extensión de contactos múltiples a la altura de mi escritorio) la conexión de mi CPU, pantalla, lámpara, cargador de pilas, y cargador celular. Además de esto, tengo frecuentemente conectados una lámpara, un reloj despertador, y ocasionalmente, unas tenazas para el cabello. Todo esto es solo para mi uso personal, en casa. En la cocina tengo conectados, además de la estufa y el refrigerador, un microondas, una licuadora y un tostador, y ocasionalmente, una batidora o un molino.
Si hablamos de mi oficina, tengo otro CPU, pantalla, laptop, bocinas y un aromatizante. Ocasionalmente tengo que conectar otra laptop y un proyector. Lo que quiere decir que a lo largo del día utilizo más de 10 enchufes, sin hablar de la televisión, el DVD, el wii, el cable, la plancha y lo que se ofrezca.
Si a esto agregamos las computadoras del marido y la hija, además de sus lámparas, la secadora de cabello y el cargador del celular, ya estamos hablando de 7 o más enchufes adicionales.
Todo esto en una casa donde con suerte hay aproximadamente 20 enchufes. Tenemos prácticamente la misma cantidad de enchufes que teníamos hace 50 años. ¿Soy yo, o aquí alguien hizo mal sus cuentas?
Y si solo fuera el número de enchufes, lo entiendo, pero el lugar es por demás incómodo. Por ejemplo, en este departamento no hay enchufes en el baño; lo cual es maravilloso en términos de seguridad, puesto que nadie va a meterse a la bañera y a utilizar la secadora para el cabello, por la sencilla razón de que el enchufe más próximo queda a casi 2 metros de la misma. Eso sin contar que ahora está ocupada por todos los aparatos que se requieren para un acuario.
Finalmente, la cosa más absurda desde mi punto de vista es la altura donde se encuentran los enchufes. Casi todos (salvo dos enchufes dobles) están a aproximadamente 30 centimetros del suelo, a la altura perfecta solo para los menores de 7 años, que son, justamente, quienes nunca conectarán nada por su cuenta.
Todos los demás debemos agacharnos para poder conectar y desconectar uno de los 10 aparatos que se usarán al día en un lugar donde no hay suficientes enchufes. Y si solo fuera agacharse, no habría ningún problema, pero tal parece que cuando los arquitectos/ingenieros/albañiles/o-quien-sea, toman la decisión de ponerlos a la altura más incómoda posible, piensan que las casas permanecerán sin amueblar, y entonces cualquier persona podrá conectar y desconectar lo que haga falta.
En mi caso por ejemplo, el enchufe en mi oficina (solo hay uno) está abajo de mi escritorio. En mi sala uno está abajo del escritorio, uno atrás de un sillón y otro abajo de la mesa que tiene el acuario. En la recámara solo hay uno despejado, ya que el otro está atrás de la mesa de noche y al igual que los que tiene mi hija en su recámara.
Y obviamente, los 2 de la cocina que están a una altura normal, están en las esquinas, arriba de la barra. Los otros 2 están lógicamente atrás del refrigerador y atrás de la estufa.
De verdad, ¿será tan difícil (y tan caro) pensar en las necesidades del cliente final? ¿o todo esto es un viejo truco para conseguir que la gente compre más extensiones? Y ya que estoy con esta queja, ¿sería tan difícil hacer los cables de diferentes colores? Porque cada vez que tratas de desconectar algo, tienes que hacer un par de intentos para evitar desconectar el CPU u otra cosa importante ya que todos y cada uno de los cables son negros.
Por favor, démosle la bienvenida al siglo XXI y entendamos que el cliente puede tener una necesidad diferente.
20 de junio de 2010
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