12 de agosto de 2009

Ten Rules for being Human

by Cherie Carter-Scott

1. You will receive a body. You may like it or hate it, but it's yours to keep for the entire period.
2. You will learn lessons. You are enrolled in a full-time informal school called, "life."
3. There are no mistakes, only lessons. Growth is a process of trial, error, and experimentation. The "failed" experiments are as much a part of the process as the experiments that ultimately "work."
4. Lessons are repeated until they are learned. A lesson will be presented to you in various forms until you have learned it. When you have learned it, you can go on to the next lesson.
5. Learning lessons does not end. There's no part of life that doesn't contain its lessons. If you're alive, that means there are still lessons to be learned.
6. "There" is no better a place than "here." When your "there" has become a "here", you will simply obtain another "there" that will again look better than "here."
7. Other people are merely mirrors of you. You cannot love or hate something about another person unless it reflects to you something you love or hate about yourself.
8. What you make of your life is up to you. You have all the tools and resources you need. What you do with them is up to you. The choice is yours.
9. Your answers lie within you. The answers to life's questions lie within you. All you need to do is look, listen, and trust.
10. You will forget all this.

Visto aquí: http://www.cambiosdificiles.com/search?updated-max=2009-06-03T15%3A56%3A00-07%3A00&max-results=7

11 de agosto de 2009

¿Libre albedrío?


"Todos creen a priori en que son perfectamente libres, aún en sus acciones individuales, y piensan que a cada instante pueden comenzar otro capítulo de su vida… Pero a posteriori, por la experiencia, se dan cuenta —para su asombro— que no son libres, sino sujetos a la necesidad, su conducta no cambia a pesar de todas las resoluciones y reflexiones que puedan llegar a tener. Desde el principio de sus vidas al final de ellas, deben soportar el mismo carácter."
Schopenhauer, filósofo (tomado de Microsiervos)


Recientemente estuve en el Instituto Cape Cod tomando un curso con el Dr. Edgar H. Schein, profesor emérito del MIT, consultor y autor de diversos temas de desarrollo y cambio organizacional. En este curso vimos la dinámica de Ayuda en las relaciones personales, grupales y organizacionales.

El Dr. Schein habló sobre la importancia de la cultura, de cómo ésta es mucho más dominante de lo que pensamos, puesto que influye en la creación de roles y guiones para nuestro comportamiento.

Mencionó que, de acuerdo a Erving Goffman, todas las relaciones están gobernadas por las reglas culturales de la interacción. Dichas reglas pueden ser organizadas en tres principios que se reflejan en nuestro lenguaje:

-Economía social (todas las interacciones deben ser o parecer justas y equitativas)
-Teatro social (lo que define una situación es la percepción de los autores y la audiencia de los roles apropiados a dicha situación)
-Modales situacionales (una serie de situaciones que definen los roles apropiados y el valor económico que define el resultado).

En su opinión, de nuestras acciones, tal vez el 1% sean de libre albedrío mientras que el 99% están gobernadas por algun tipo de regla, de nuestra cultura o subcultura. La situación guía nuestro comportamiento.

Quien no puede seguir las normas de comportamiento aceptadas, comete asesinato social y la sociedad no permite el asesinato social cara a cara. Para Schein, si nuestra solicitud de respeto no es satisfecha, ambas personas pierden cara - disminuyen la imagen socialmente aceptada de sí mismos (como decimos en México "quedan mal").

Ahora me pregunto ¿Qué es más fuerte: cultura o caracter?


Imagen tomada de: http://www.ikiw.org

4 de agosto de 2009

Un Pavorreal en el reino de los Pingüinos


Una amiga muy querida desde hace muchos años me regaló el libro llamado "Un pavorreal en el reino de los pingüinos". Esta fábula empresarial la hizo pensar en mí y en mi carrera profesional, dado que yo soy una persona poco convencional y trabajé durante más de diez años en una de las empresas más tradicionales de México.

Mi vida en esta empresa me recordó un poco a mi paso por la escuela primaria y secundaria, en un colegio dirigido por monjas. Aunque en su momento, la rigidez y disciplina de esta escuela me parecían asfixiantes, creo que el haber pasado por esas experiencias me ayudó a crecer como persona. Me parece que para favorecer el balance de una persona, sobre todo al inicio de su vida, se requiere cierta estructura, cierta rigidez y sobre todo, cierto contraste.

Lo mismo pasa en la vida laboral; considero que mi formación en dicha empresa fué muy amplia, ya que no solo aprendí cuestiones técnicas sobre Recursos Humanos, Desarrollo Organizacional y Administración del Cambio, sino también un poco de Negociación, Asertividad, Relaciones Humanas y además, me permitió explotar mi creatividad, aprender a manejar la frustración y a encontrar algo positivo en las cosas negativas. Esta es una de esas experiencias que, aunque en el momento no se pueden disfrutar a plenitud, al volver la vista atrás nos permiten obtener satisfacción.
Si bien me topé con pared muchas veces, las veces que encontré un camino (no siempre fácil de seguir, lo admito) pude avanzar mucho. La gente que conocí dejó una huella profunda en mí y por eso les estoy muy agradecida.
Claro está que en ésta y otras empresas tradicionales hay un sinfín de personas que temen al cambio. Estas personas complican la innovación y la facilidad de la organización para adaptarse a nuevas exigencias del entorno. La aceptación de la propia cultura es muy difícil, así como el reconocer que lo que funcionó en el pasado, no necesariamente funcionará en el futuro. Aceptar la diversidad, para ellos, es una tarea sumamente complicada, puesto que su rigidez de pensamiento no les permite aceptar que hay más de una forma de hacer las cosas.
Finalmente y volviendo al libro, mi aprendizaje por mi paso en el mundo de los pingüinos, es muy parecido a los consejos que dan los autores:
-Sé realista. El ser humano teme naturalmente al cambio y se aferra (y prefiere) a lo que ya conoce.
-Apóyate en otros seres diferentes. El sentir el respaldo emocional de amigos y compañeros es importante.
-No te desanimes por ser diferente. Muchas personas son distintas a la mayoría, pero temen o rechazan mostrarlo. Estas personas son quienes particularmente se oponen a las personas diferentes.
-Busca el balance. Si lo que te cuesta física y emocionalmente vivir en un entorno rígido, burocrático, pesado no viene retribuido adecuadamente, deja de hacerlo.
-Demuestra tu flexibilidad y acepta a los demás, aún cuando seas rechazado.
-Sé un buen ejemplo para los demás, en particular, para las personas diferentes. Apóyalos para encontrar el éxito.


Foto tomada de: itsnature.org

17 de junio de 2009

Cambio

Les dejo un articulo que escribí hace tiempo.

Mira de nuevo tu último logro. Míralo bien. Puede ser la última vez que obtengas algo así tan fácilmente. El mundo tal como lo conocimos cambió de manera radical: se separó la Unión Soviética, terminó la Guerra Fría, se descifró el genoma humano y cayó el PRI. Las Vacas Locas, el SIDA, la Gripe Aviar y el Ébola señalan nuestras deficiencias, los ataques terroristas demuestran nuestra vulnerabilidad, se destapan grandes problemas en la Iglesia Católica, los desastres naturales azotan diferentes países, las telecomunicaciones acortan las distancias, las computadoras se vuelven realmente pequeñas y accesibles, el calentamiento global se deja notar y las nuevas generaciones están llegando al mercado laboral.

El mundo está cambiando constantemente. ¿Y tú? ¿Cuándo fue la última vez que estudiaste algo nuevo, que probaste un estilo de trabajo diferente, que aprendiste un nuevo concepto o desarrollaste una nueva habilidad? ¿Cuándo te cuestionaste sobre tu manera de pensar o de actuar? ¿Cuándo derribaste alguno de tus prejuicios o de tus paradigmas?

No estamos hablando de probar comidas diferentes, de usar nuevas rutas para llegar a tu casa o de vestir en colores que no son los habituales en ti. Eso lo hace cualquiera. Estamos hablando de crecer, de desarrollar tu talento, de hacer algo mejor por ti, por tu comunidad y por tu país. De hacer algo que dé bienestar a ti y al mundo. Estamos hablando de aprender un nuevo idioma, de estudiar una carrera, de estudiar otra carrera, de especializarte, de diversificarte, de vivir una experiencia que te haga vibrar, en una palabra de reinventarte.

En el entorno tan cambiante en que vivimos se requiere flexibilidad y rapidez. La innovación es el plato fuerte de todos los días. Y la innovación es un camino de dos vías. Requerimos gente dispuesta a aceptar la ambigüedad, la falta de definiciones, los cambios de último momento. Pero también requerimos políticas, sistemas, estructuras organizacionales y líderes dispuestos a convivir con la innovación. Dispuestos a entender que la gente diferente es la que actúa diferente. Que entiendan que vivir al margen no es una forma de vivir.

Si quieres destacar tienes que ser diferente, tienes que desarrollarte al límite de tus capacidades y más allá. Porque el mundo está girando cada vez más rápido y no hay hacia donde moverse. Por lo menos no todavía.

¿Qué es lo que puedes hacer para cambiarte?

• Conoce tu entorno, prepárate, infórmate. En este mundo tan informatizado no es difícil. Analiza las tendencias, los riesgos, las oportunidades.
• Conócete. ¿Debería decir algo más? Analiza tus fortalezas, tus debilidades, tus gustos, tus planes. Ten un plan A, un plan B y un plan C y luego prepárate también para lo inesperado.
• Visualízate como el dueño de tu propia empresa, como el producto de tu propia marca. No importa si eres un empleado, un empleador o buscas trabajo. Analiza tu marca y vive cada etapa en tu carrera laboral como si fueras una Firma de Servicios Profesionales, de la que tu eres el Presidente. Pregúntate cuántas empresas te contratarían y en qué pudieras prestar servicio. Y lo más importante, cuánto vale tu trabajo.
• Analiza tu valor agregado, qué haces tu que nadie más hace. Tu trabajo debe ser sorprendente, increíble. Si un equipo está formado por elementos mediocres, el resultado es mediocre. Si el equipo está formado por superestrellas, por personas altamente talentosas trabajando de forma organizada y colaborativa, el resultado es excelente.

¿Y qué hacer después?
• Busca clientes. Eres un proveedor de servicios, ¿no? No esperarás que el cliente llegue a tocar a tu puerta. Ya sean clientes internos o externos, pero búscalos y excede sus expectativas. No te detengas ahora. Trata una vez más, y lo más importante, si sientes que haces lo correcto no te desanimes si no ves los resultados. Analiza tus fallas y vuelve a la carga.

El mundo ahora es de los que se preparan, de los que se adaptan a las circunstancias y las aprovechan para crear nuevos estándares. Si no te gusta el cambio, el futuro te va a gustar aún menos.

2 de junio de 2009

Comunicación

No es el fondo sino la forma lo que hace la diferencia al recibir un mensaje.

Tomado de: http://reflexionesdiarias.wordpress.com/2005/09/

La forma de decir las cosas puede cambiar el ánimo y disposición de quienes te escuchan.

Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.
- ¡Qué desgracia mi señor! – exclamó el Sabio – Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad.
- ¡Qué insolencia! – gritó el Rey enfurecido – ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!
Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.


Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo:
- ¡Excelso señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.
Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.

Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

- Recuerda bien amigo mío – respondió el segundo Sabio – que todo depende de la forma en el decir… uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.

De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.

“El hombre ha recibido el don de la palabra… y cuando la emplea adecuadamente transmite mensajes que nos ayudan a ser mejores. ”

24 de abril de 2009

Poniendo un granito de arena

El nombre de la recompensa es “Premio Ambiental Goldman“.
Fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos Estadounidenses Richard N. Goldman y su esposa Rhoda H. Goldman.Consta de una dotación de 150.000 USD ($2,154,000 M.N.) y se entrega cada año, en el mes de abril, en la ciudad de San Francisco, California (Estados Unidos).

Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países. En 1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2004.
En el año 2008 lo ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena mexicano que lleva realizando, en los últimos 25 años, un excepcional trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México.


A Jesús León Santos se lo han dado porque, cuando tenía 18 años, decidió cambiar el paisaje donde vivía en la Mixteca alta, la “tierra del sol”. Aquello parecía un panorama lunar: campos yermos y polvorientos, desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes distancias en busca de agua y de leña. Casi todos los jóvenes emigraban para nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura.

Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer los campos. Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en zonas de cultivo y arboladas.
¿Cómo llevar el proyecto a cabo?Haciendo revivir una herramienta indígena también olvidada: El tequio, el trabajo comunitario no remunerado.

Reunió a unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal culpable del deterioro: la erosión.
En esa región Mixteca existen más de 50.000 hectáreas que han perdido unos cinco metros de altura de suelo desde el siglo XVI.

La cría intensiva de cabras, el sobre pastoreo y la industria de producción de cal que estableció la Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la tala intensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos dominicos contribuyeron definitivamente a la desertificación.

Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación.
A pico y pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias, sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras vivas para impedir la huida de la tierra fértil.

Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico, plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas, aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua.

Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y campesinas, la soberanía alimentaria.

Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del maíz, cereal originario de esta región.
Sembrando sobre todo una variedad muy propia de la zona, el cajete, que es de las más resistentes a la sequía.

Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época mas seca del año, con muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crece rápidamente.
Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido. Hoy la Mixteca alta esta restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra.

Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y siembran unos 200.000 árboles anuales..
Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación.Con la madera de los árboles se ha podido rescatar una actividad artesanal que estaba desapareciendo : la elaboración, en talleres familiares, de yugos de madera y utensilios de uso corriente.
Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferrocemento, de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia para el riego de invernaderos familiares orgánicos.

El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas, que también han creado viveros comunitarios y organizan temporalmente plantaciones masivas.

En un mundo donde las noticias, con frecuencia, son negativas y deprimentes, esta historia ejemplar ha pasado desapercibida.

Tomado de HECF.

2 de abril de 2009

Sacando cuentas

Hace unos días descubrí, gracias a Muchacho Enfermo, uno de los blogs más leídos, que escribe una chica cubana: Generación Y.

Yoani Sánchez nos hace reflexionar partiendo de las cosas cotidianas que muchos damos por sentadas, que lo que tenemos no nos lo hemos ganado. Desde la comodidad de mi vida en un país libre, me duele muchísimo la forma en que una niña pequeña que no tiene la misma libertad de la que gozo, puede percibir el mundo.

Pero por otra parte, me pongo a pensar cómo Yoani tiene más libertad de pensamiento e incluso de acción, que mucha gente que conozco que no padece la tiranía oficial de un gobierno. Me parece que es terrible no ser libre, pero aún más lo es poder serlo y no desearlo.