Estoy totalmente de acuerdo con este humorista. Hemos olvidado el tiempo y el esfuerzo que nos permitían valorar las cosas hace tiempo. Estamos acostumbrados a obtener las cosas en cuestión de segundos, que el más mínimo retraso nos parece imperdonable.
Lo curioso es que esto le sucede no solo a las nuevas generaciones, que nunca experimentaron el costo/tiempo/esfuerzo que se tenía que invertir para lograrlo, sino a quienes nacimos en una era en que las cartas tardaban un par de meses en llegar por correo, los viajes en avión eran para pocas personas afortunadas y los teléfonos celulares no existían.
Sin embargo, es muy fácil acostumbrarnos a lo bueno. Y esto nos situa en un nuevo nivel de confort en el que esperamos todo: fácil, gratis y rápido. Y cosas que antes no teníamos, pero que obtuvimos una vez, en lugar de hacernos sentir afortunados suben un poco más nuestra expectativa para la siguiente experiencia. Esta frase me encantó: ¿Que tan rápido el mundo le debe algo a esta persona, que hasta hace 10 segundos no sabía que existía?
Vía alt1040
19 de marzo de 2009
17 de marzo de 2009
12 de marzo de 2009
El cuidado de nuestra información
Ya habíamos comentado en otros posts la importancia de cuidar nuestra información, aquí les pongo la liga a un artículo que escribí para Monster acerca de este tema:
http://contenido.monster.com.mx/17917_es-MX_p1.asp
Me parece que en los tiempos de crisis (y violencia) que corren en Latinoamérica, las personas muestran un lado más débil, ofreciendo información innecesaria, y particularmente en estos momentos es de primordial importancia cuidar nuestra integridad física y emocional, vigilando qué información ofrecemos a desconocidos.
http://contenido.monster.com.mx/17917_es-MX_p1.asp
Me parece que en los tiempos de crisis (y violencia) que corren en Latinoamérica, las personas muestran un lado más débil, ofreciendo información innecesaria, y particularmente en estos momentos es de primordial importancia cuidar nuestra integridad física y emocional, vigilando qué información ofrecemos a desconocidos.
22 de febrero de 2009
19 de febrero de 2009
Y la culpa la tiene Dungeons

Yo sé que este post podrá parecer irrelevante aquí, pero esto contiene un sinfín de ideas y explica por qué soy half-geek, aunque mi jefa diga lo contrario:
Tomado de http://www.geekologie.com/
26 de enero de 2009
Otra vuelta al sol
Hoy se cumple otro aniversario más de tu nacimiento. Lo tuve presente todo el día pero me fue imposible enviarte este mensaje antes. Con frecuencia me acuerdo de ti, pero últimamente sucede más que de costumbre. Me acordé de ti hoy que platicaba con mis compañeros de la oficina; hablaba sobre los estándares que tienen nuestros hijos, el por qué temas como la educación profesional, los idiomas y el desempeño laboral son sumamente importantes y que les exigimos a ellos como nuestros padres nos exigieron a nosotros. Recuerdo siempre que tu enfoque de poner la salud y la educación por sobre todo lo demás es una de las mejores enseñanzas que he tenido y que me han hecho ser como soy.

Te recordé cuando mi jefe me dió retroalimentación acerca de mi trabajo, que no es tan "importante" como el que tenía antes, pero que realizo con mucho gusto y en el que logro ayudar a más personas que antes. Decías que no importaba qué trabajo desempeñáramos, siempre que fuéramos los mejores. Hoy me siento bien por haber logrado un excelente desempeño en mi trabajo y estoy planeando algo mucho mejor para este año. El paso atrás que he tenido que dar me ha servido mucho para replantearme muchas cosas, cosas que sinceramente me gustaría platicar contigo.
Creo que entiendo como te sentías cuando te llevaste a tu familia a Chicago. El vivir en un clima que no es tan benévolo como en México, pero cuya seguridad vale el esfuerzo; el desgaste emocional de vivir en un país ajeno dejando a tu familia atrás se conjuga con un mundo de oportunidades; y el saber que una experiencia como ésta te marca y te separa de los demás, pero a la vez te solidariza con los que menos tienen. Esta ambivalencia la viviste cuándo el internet no existía, el contacto era por carta y el llamar por teléfono era un lujo.
Hace un par de días leí una entrevista que le hicieron a un empresario regiomontano; él hablaba sobre la crisis de valores que se vive en Monterrey. Habla de cómo más y más personas están dejando el país para buscar esa seguridad, critica los factores que llevaron a la crisis moral y económica a una de las culturas más sobrias y trabajadoras del país. Recordé entonces algunas anécdotas que me platicaste de otro famoso empresario y me di cuenta que esa crisis ya se vivía hace años, cuando el racismo complicaba la carrera de gente brillante. El elitismo continúa, solo que el color de la piel ya no es el factor clave; como sabes, hace unos días fue la investidura de Obama como presidente de los Estados Unidos de América. Como bien decía Einstein, es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.
Pero no quiero hablarte de cosas tristes, más bien quiero contarte el avance de este año. Montse ya habla francés como los niños de aquí y hace un par de meses la oí conversar en inglés con un par de amigos míos (uno de ellos solo hablaba inglés). Tuvo que esforzarse un poco para darse a enteder en una lengua que no domina, pero logró comunicarse sin ningún problema. Te encantaría ver la soltura con la que los niños se desenvuelven con los idiomas y con otros temas cuando los abordan de forma amena.
Cuando hablo con Montse sobre física o matemáticas procuro enseñarle esos trucos con los que hacías del aprendizaje algo divertido. Te divertiría ver cómo sus preguntas sobre temas "avanzados" la llevan a aprender algo nuevo cada día y cómo maneja conceptos como las propiedades del plasma, la teoría de la evolución o cómo pregunta sobre los motivos por los que Plutón ya no es considerado planeta. En la escuela le va muy bien, pero sospecho que no son muy exigentes, así que desde que llegamos aquí le compramos libros de ejercicios y juegos en los tres idiomas, para que no olvide ninguno.
Quería contarte que este año que pasó nos sirvió para tener un balance, para asentar firmemente nuestras bases y poder retomar el rumbo con más ganas. Héctor terminó ya con sus clases de francés, yo terminé con mi curso de inglés y ahora estamos buscando nuevos cursos que nos permitan seguir avanzando en nuestras carreras. Recuerdo tu consejo de ir despacio para evitar errores y de la importancia de hacer primero lo que debemos hacer. Y es de eso de lo que quería hablarte porque no sé si estudiar una maestría en Tecnología para la capacitación o bien estudiar una certificación como Coach. Ambas cosas me gustan y ambas cosas me serían útiles (pero de forma diferente), así que como te darás cuenta estoy necesitando tu consejo.
Supongo que me dirías que la tecnología es muy buena, pero que puede volverse obsoleta; y que el ayudar a las personas debe ser siempre la primer opción (un voto para la certificación). Seguramente dirías también que primero hay que hacer lo que debo, para luego hacer lo que me gusta (un voto para la maestría). Y supongo que finalmente me preguntarías si hay alguna maestría que cumpla con ambos requisitos. Te diré que si la hay, pero no en este país, así que escucharé el consejo que creo que me darías de hacer primero la certificación y ahorrar para la maestría de Pepperdine que es la que quiero estudiar. Si opinas algo diferente, por favor, házmelo saber por el método habitual por el que resolvías los problemas: dejando al cerebro descansar de los estímulos externos y analizar de forma subconsciente todas las opciones.
También quería contarte que tengo un par de proyectos nuevos, pero no te los mostraré hasta que los haya avanzado más; solo te puedo decir que uno de ellos tiene que quedar listo este año, y que me servirá para que Montse conozca más de sus raíces.
Y por último, quería dejar una foto de este pequeño altar que puse en honor a ustedes hace unos meses y que seguramente viste. Lo que probablemente no sabes es que tuvo un gran éxito y el esfuerzo me hizo ganar un par de premios; los adornos de papel, los dulces y los panes los hice yo; las calaveritas tienen tu nombre y el de mi abuelita. Mis colegas dijeron que ella se veía hermosa en su foto de bodas, por favor, déjaselo saber.
Me despido, como siempre, con la sensación de que estás aquí conmigo y que aún cuando no puedo tocarte, es tu mano la que a veces roza la mía. Es muy reconfortante saber que estamos cerca a pesar de estar tan lejos y que un día nos volveremos a encontrar.
¡Feliz cumpleaños Abuelito!
Preguntas básicas
Un tipo estaba sentado en el avión al lado de una tierna niña. El hombre miró a la niñita y le dijo: 'Charlemos. He oído decir que los vuelos parecen menos largos si uno conversa con la persona que tiene al lado'.
La niñita, que acababa de abrir un libro para ponerse a leer, lo cerró lentamente y dijo con voz suave: '¿Sobre qué le gustaría conversar?'
'Pues no sé', dijo el hombre. '¿Qué tal física nuclear?' y mostró una gran sonrisa.
'Bueno', dijo ella. 'Ese parece ser un tema interesante. Pero déjeme hacerle una pregunta primero. Un caballo, una vaca y un venado comen lo mismo : hierba. Pero el excremento del venado es como bolitas pequeñas, el de la vaca es una plasta y el del caballo parece una pelota de pasto seco. ¿Por qué cree usted que sucede eso?'
El tipo, visiblemente sorprendido por la inteligencia de la niña, lo pensó un momento y luego dijo: 'Hmmm, no tengo ni idea'.
A lo cual la delicada y dulce niña contesta: '¿De verdad se siente calificado para discutir física nuclear, cuando no sabe ni de mierda?
La niñita, que acababa de abrir un libro para ponerse a leer, lo cerró lentamente y dijo con voz suave: '¿Sobre qué le gustaría conversar?'
'Pues no sé', dijo el hombre. '¿Qué tal física nuclear?' y mostró una gran sonrisa.
'Bueno', dijo ella. 'Ese parece ser un tema interesante. Pero déjeme hacerle una pregunta primero. Un caballo, una vaca y un venado comen lo mismo : hierba. Pero el excremento del venado es como bolitas pequeñas, el de la vaca es una plasta y el del caballo parece una pelota de pasto seco. ¿Por qué cree usted que sucede eso?'
El tipo, visiblemente sorprendido por la inteligencia de la niña, lo pensó un momento y luego dijo: 'Hmmm, no tengo ni idea'.
A lo cual la delicada y dulce niña contesta: '¿De verdad se siente calificado para discutir física nuclear, cuando no sabe ni de mierda?
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